I. GÉNESIS: EL SUEÑO QUE NACIÓ EN UN VUELO A NUEVA YORK
La historia del Warehouse comienza con la epifanía de un joven llamado Bill en 1969. Habiendo trabajado en bares de Chicago, donde conoció a la banda que luego se convertiría en Chicago Transit Authority, Bill recibió una invitación para verlos tocar en el Fillmore East de Bill Graham en Nueva York. Esa experiencia lo marcó profundamente: "Nunca había visto nada parecido", confesaría años después. Mientras el avión regresaba a Chicago, una idea comenzó a germinar en su mente: "Dios mío, nosotros no teníamos nada como esto en Nueva Orleans".
Esa semilla encontró tierra fértil al reunirse con dos compañeros de cuarto y otros amigos, incluyendo a Don Fox y Brian Glynn. Juntos formaron Beaver Productions, nombre que sería legendario en la promoción musical del sur. Con la orientación legal de John Simmons, un abogado que se convertiría en socio fundamental, comenzaron la búsqueda del espacio perfecto. No buscaban un bar en Bourbon Street; su visión era más ambiciosa, más auténtica.
El destino los llevó a 1820 Tchoupitoulas Street, un almacén de algodón y telas de 106 años que abarcaba 27,369 pies cuadrados divididos en cinco salas. La zona era industrial, cercana a proyectos de vivienda pública, un área donde, como recordaría un asistente, "nadie solía ir". Pero esa marginalidad era precisamente parte de su atractivo: era un territorio liberado de las convenciones del centro de la ciudad.
II. LA TRANSFORMACIÓN: SUDOR, ALFOMBRAS Y UN EJÉRCITO DE SOÑADORES
La metamorfosis del almacén en templo musical fue una odisea colectiva. Don Fox, con experiencia en construcción, dirigió operaciones que incluían:
Instalar sistemas de plomería completos donde no existían
Crear 10 baños donde el código solo requería 2
Construir múltiples salidas de emergencia adicionales
Arenar paredes y aplicar un sistema de rociadores
Crear una estructura para gradas y áreas de concesión
El suelo se convirtió en el símbolo más peculiar del lugar. Ante la imposibilidad de costear un piso profesional, implementaron una ingeniosa solución: anunciaron que quienes trajeran grandes pedazos de alfombra entrarían gratis. El resultado fue un mosaico caótico de retazos que se movían, se enrollaban y absorbían décadas de sudor, cerveza y experiencias. "Era como caminar en un pantano", recordaría un asistente. "Muchos padres regresaban a casa preguntándose dónde estaba la alfombra de su sala".
El trabajo fue tan intenso que el plomero trabajó 72 horas seguidas para terminar las instalaciones de las áreas de bebidas. Días antes de la apertura, invitaron a la banda local White Clover (que luego se convertiría en Kansas) para probar la acústica. Cuando las notas resonaron en el cavernoso espacio, supieron que habían creado algo especial.
III. LA NOCHE INAUGURAL: TRUCKIN', PETER GREEN Y EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA
Enero 30, 1970. El cartel: Grateful Dead, Fleetwood Mac (con Peter Green) y The Flock. La tensión era eléctrica. El departamento de bomberos y la policía estaban presentes, ayudando literalmente a colocar las últimas puertas mientras una multitud crecía fuera. Cuando finalmente abrieron, unas 500 personas entraron a la historia.
Esas primeras noches fueron mágicas pero económicamente desastrosas. Sin embargo, musicalmente fueron revolucionarias. La banda de Peter Green deslumbró con "Rattlesnake Shake", y los Dead establecieron una conexión inmediata con la ciudad. Pero la verdadera leyenda nació después del concierto, cuando la policía allanó el hotel donde se hospedaban los Grateful Dead.
Owsley Stanley, el genial ingeniero de sonido y "químico" de la banda, estaba en el punto de mira. En el auto desde el aeropuerto, había ofrecido a Bill un porro "tan grueso como un pulgar" de marihuana púrpura. Durante el allanamiento, mientras buscaban a Owsley (quien escapó por una ventana del baño), encontraron pequeñas cantidades de marihuana. Jerry García recibió una puerta en la cara cuando la policía irrumpió. Todos fueron arrestados.
John Simmons pasó la noche negociando su libertad. Al día siguiente, se organizó un concierto benéfico dominical bajo la lluvia, donde Jerry García y Peter Green tuvieron un duelo de guitarras que los asistentes describen como "una pelea de pesos pesados" musical. Este episodio sería inmortalizado en "Truckin'" con los versos: "Busted down on Bourbon Street, set up like a bowling pin..."
IV. LA ERA DORADA: UN MICROCOSMOS DEL ROCK DE LOS 70
Los Pilares: Allman Brothers y ZZ Top
Los Allman Brothers Band se convirtieron en la banda de la casa por excelencia. Tocaban cada tres meses, a menudo por 4-5 horas, y después continuaban en hoteles y parques. Su conexión con Nueva Orleans era tan profunda que, tras una redada donde Dickey Betts enfrentó a policías con artes marciales, tocaron gratis en City Park horas después de salir de la cárcel.
ZZ Top, antes de sus icónicas barbas, debutó como banda apertura. Billy Gibbons, con traje blanco impecable y pelo corto, dejó a todos boquiabiertos con su maestría con la Les Paul. Grabarían parte de "Fandango" en el Warehouse, y la foto de portada incluye al público del local.
Noches Épicas y Conductas Legendarias
Pink Floyd (1971): Presentaron uno de los primeros sistemas de sonido cuadrafónico en América. Durante "Careful with That Axe, Eugene", el sonido de pasos en el techo hizo que cientos de personas miraran hacia arriba simultáneamente.
The Doors (Diciembre 12, 1970): El último concierto importante de Jim Morrison antes de su muerte. Llegó tan intoxicado que necesitaba un balde para vomitar al lado del escenario. En un momento, se desplomó durante "Light My Fire" y la banda dejó el escenario, solo para regresar cuando él comenzó a cantar de nuevo desde el suelo. Al final, golpeó el micrófono contra el escenario con tanta fuerza que rompió las tablas.
Bob Marley (1978): 5,000 personas en un espacio para 1,800. El humo de marihuana era tan denso que cuando abrieron el trailer de la banda, una nube envolvió a la fila de espera. El público sacó paraguas para hacer "second line" con el reggae.
Foghat: Se hicieron tan amigos del personal que salían a pescar en el delta del Mississippi después de los conciertos, en viajes que combinaban marihuana, alcohol y cañas de pescar.
El Sistema de Sonido y Producción
El Warehouse fue pionero en aspectos técnicos:
Sistema cuadrafónico temprano que precedió al surround moderno
Iluminación innovadora manejada por adolescentes locales
Sistema de refrigeración primitivo basado en enormes ventiladores industriales
Acústica natural que aprovechaba las características del almacén
V. LA CULTURA WAREHOUSE: MÁS QUE UN LOCAL, UNA COMUNIDAD
Integración Racial en el Sur Profundo
En una Nueva Orleans aún marcada por la segregación, el Warehouse fue uno de los primeros espacios verdaderamente integrados. Como notó un asistente: "No tenía muchos negros. Pero cuando venías, eras bienvenido". Para 1978, el concierto de Bob Marley fue descrito como "la primera audiencia perfectamente integrada de Nueva Orleans".
"In Your Ear": La Voz del Movimiento
El periódico underground del Warehouse se convirtió en un fenómeno cultural. Editado primero por Edwin Krebbs y Karen Olivier, incluía:
Entrevistas exclusivas con bandas
Reseñas de conciertos
Ilustraciones psicodélicas de artistas locales
Anuncios de head shops como "Far Out" en Bourbon Street
Concursos surrealistas como el "Speak Bubble Contest"
Una lista de correo que llegó a 10,000 suscriptores en el sur
La "Smoke Patrol": Ironía Institucionalizada
Para apaciguar a las autoridades, implementaron la "Patrulla Anti-Humo", un grupo de staff con camisetas del Warehouse y linternas. Su misión teórica: evitar que la gente fumara. Su efectividad real: casi nula. El líder, John Diaz (apodado "El Pequeño General"), era un personaje de 1.65 metros que enfrentaba a fumadores con intensidad cómica.
Rituales y Tradiciones
Camisetas personalizadas: Crearon camisetas con los colores púrpura y dorado de LSU que decían "Warehouse New Orleans", regalándoselas a bandas para promoción.
Segundas líneas espontáneas: Foghat fue recibido en el aeropuerto con una segunda línea que los acompañó hasta su hotel.
Sesiones post-concierto: Después de los shows oficiales, músicos y fans continuaban en hoteles o apartamentos, extendiendo la magia hasta el amanecer.
VI. LA ANATOMÍA DE LA EXPERIENCIA WAREHOUSE
El Espacio Físico: Una Catedral Industrial
Dimensión: 27,369 pies cuadrados sin columnas centrales
Capacidad: 1,800 oficialmente, regularmente superaba los 2,200
Temperatura: Regularmente 10-15°F más caliente que el exterior
Superficie: 60% cemento, 40% mosaico de alfombras en constante cambio
Iluminación: Minimalista, enfocada en el escenario
Olor característico: Combinación de madera vieja, sudor fermentado, marihuana y cerveza derramada
La Demografía: Quién Iba al Warehouse
Edad: 70% entre 18-25 años
Origen: 60% Nueva Orleans, 30% suburbios, 10% otros estados del sur
Ocupación: Estudiantes universitarios, artistas, trabajadores portuarios, hippies
Uniforme no oficial: Jeans, camisetas de bandas, pelo largo, descalzos sobre las alfombras
Economía de la Experiencia
Precio promedio de entrada: $3-5 (equivalente a $20-35 hoy)
Cerveza: $0.75 la taza de 16 oz
Ingresos por noche exitosa: $8,000-$12,000
Pago promedio por banda: $1,500-$3,000
Margen de ganancia: Cercano a cero la mayoría de las noches
VII. MOMENTOS DEFINING: CATÁLOGO DE LO INOLVIDABLE
1971: El Año del Despegue
Enero: The Byrds y Three Dog Night
Marzo: Jethro Tull (primer concierto donde la audiencia se recostó sobre almohadas)
Abril: Santana en la cúspide de "Abraxas"
Mayo: The Who en su primera gira post-"Tommy"
Agosto: BB King y Freddie King en noches separadas
Octubre: Pink Floyd con su espectáculo quadrafónico
1972: Consolidación y Controversia
Febrero: Allman Brothers por tres noches consecutivas
Abril: David Bowie como Ziggy Stardust
Junio: Redada a los Allman Brothers en su hotel
Septiembre: Lou Reed solo con guitarra acústica
Diciembre: Los Allman Brothers tocan el primer Año Nuevo sin Duane Allman
1973-1975: La Cima Creativa
Foghat comienza su relación especial con la ciudad
ZZ Top inicia su tradición de tocar cada seis meses
Bob Marley introduce el reggae a Nueva Orleans
KISS toca antes de su explosión comercial, con maquillaje pero sin pirotecnia completa
1977-1979: El Cambio de Era
Aparición de bandas de punk y new wave como The Clash y Talking Heads
Fleetwood Mac regresa, pero ahora como superestrellas del pop-rock
Van Halen toca por $2,500, meses antes de explotar
AC/DC con Bon Scott en una de sus últimas giras
VIII. LA LOGÍSTICA: DETRÁS DEL CAOS ORDENADO
Booking y Promoción
El Warehouse operaba con un modelo único:
Agentes en Chicago y NY les enviaban bandas entre giras mayores
Radio pirata: Beaker Street en Little Rock cubría 5 estados
Posters artesanales que se colocaban (y robaban) en 4 estados
Cambio de última hora: 30% de los shows cambiaban de fecha o banda
Seguridad y Orden Público
Staff de seguridad: 10-15 personas por noche, pagadas con entradas
Relación con la policía: Inicialmente hostil, luego los pusieron en nómina
Problemas recurrentes: Robo de autos, falsificación de entradas, venta de drogas de baja calidad en el estacionamiento
Sistema médico: Un paramédico voluntario y una sala de primeros auxilios con capacidad para 5 camillas
Relaciones con las Bandas
El trato a los artistas era legendario:
Hospedaje: Normalmente en el Pontchartrain Hotel
Comida: Cajún y criolla auténtica, no catering genérico
Pagos: Siempre en efectivo, siempre a tiempo
Regalos: Botellas de ron local, grabaciones de jazz raro, guías de los pantanos
IX. LA DECADENCIA: FINAL DE UNA ERA
Factores del Declive
Cambio Demográfico: La audiencia original envejeció y quería comodidades
Industria Musical: Las bandas ahora querían arenas de 10,000+ asientos
Competencia: Nuevos venues con aire acondicionado y mejor sonido
Presión Regulatoria: Códigos de incendio más estrictos, impuestos atrasados
Cambio Cultural: El disco y el punk cambiaron las dinámicas sociales
Eventos Clave del Ocaso
1978: Primera noche con menos de 1,000 personas en un año
1980: Beaver Productions comienza a promover más shows fuera del Warehouse que dentro
1981: Último Año Nuevo con banda importante (The Pretenders)
Septiembre 10, 1982: Talking Heads tocan el concierto final
El Adiós
No hubo gran ceremonia. Después del último concierto, el personal se reunió para una cerveza, recogió sus pertenencias y cerró las puertas por última vez. Bill reflexionaría: "A veces esto solo te pasa una o dos veces en la vida... si tienes un sueño, tienes que llevarlo hasta el final".
X. EL LEGADO: LO QUE EL WAREHOUSE DEJÓ EN NUEVA ORLEANS
Impacto Musical Directo
Bandas descubiertas: ZZ Top, Foghat, The Police tuvieron sus primas grandes audiencias sureñas aquí
Grabaciones históricas: Partes de álbumes en vivo de Allman Brothers, ZZ Top, Foghat
Escena local: Dio espacio a bandas de Louisiana como The Neville Brothers en formación temprana
Legado Arquitectónico y Urbanístico
Aunque el edificio fue demolido (los últimos ladrillos rescatados por fans en 1985), su espíritu vivió en:
Tipitina's (fundado en 1977) adoptó su ethos comunitario
House of Blues (1994) intentó recrear su autenticidad con presupuesto corporativo
El actual distrito de entretenimiento de NOLA debe parte de su audacia al precedente del Warehouse
Testimonios de una Generación
Los entrevistados en el documental coinciden:
Músicos: "Era nuestro Fillmore Sur" (miembro de Allman Brothers)
Asistentes: "Fue donde aprendí qué era la comunidad"
Promotores: "Nunca hubo, ni habrá, nada igual"
Críticos: "Fue el último gran venue puro de la era del rock clásico"
El Warehouse en la Cultura Popular
Menciones en canciones: "Truckin'" de Grateful Dead
Referencias literarias: En memorias de músicos y libros sobre NOLA
Documentales: Este film preserva 150+ horas de testimonios
Exhibiciones: Artefactos en el Museo Histórico de Nueva Orleans
XI. EPÍLOGO: POR QUÉ IMPORTÓ
The Warehouse fue más que un local de conciertos. Fue:
Un experimento social: Integración racial en el Sur profundo a través de la música
Una incubadora artística: Donde lo crudo y lo profesional se encontraban
Un negocio de amor: Nunca fue rentable, pero siempre fue valioso
Un rito de paso: Para una generación que encontró su voz entre sus paredes de ladrillo
Un puente cultural: Entre el Nueva Orleans tradicional y el contemporáneo
Como resume un entrevistado: "Había lugares así en San Francisco, en Nueva York... pero esto era nuestro. Esto era Nueva Orleans haciendo lo que mejor hace: tomar algo viejo, darle alma nueva, y hacer bailar al mundo".
El Warehouse demostró que la magia no necesita mármoles ni cortinas de terciopelo. A veces, solo necesita un piso de cemento, un techo que gotea, un escenario construido con amor y miles de almas dispuestas a creer, aunque sea por una noche, que la música puede cambiarlo todo.
A modo de cierre de esta entrada, comparto el documental:



