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sábado, 15 de febrero de 2025

Historia del Rock Cordobes - Folklore y Rock



Córdoba, República Argentina. Miércoles 20 de noviembre de 1996.


FOLKLORE Y ROCK

Alianza para el progreso


En un estudio de grabación neoyorquino, Mercedes Sosa se encuentra a las órdenes del técnico Joe Blaney, el mismo que retrató lo mejor de la obra ochentista de Charly García y el responsable _entre otras cosas_ del disco Main Offender, de Keith Richards. La Negra acepta sus sugerencias como si hablaran el mismo idioma.

La escena corresponde a un proceso que redundará en la edición de un disco de canciones de Charly García cantadas por Sosa y deja de lado cualquier interpretación disparatada, mientras reivindica la idea de que la música es un lenguaje universal, sin exclusivos idiolectos. 

Al menos así lo entendieron desde siempre Mercedes y el "bigote bicolor": pese a pertenecer a dos guetos musicales teóricamente enfrentados, siempre se mostraron respetuosos el uno con el otro. En la década pasada, Sosa & García enfrentaron todo tipo de prejuicios y se animaron a llevar adelante una relación creativa que, en sus comienzos, se limitó a compartir escenarios y concluye con la edición de un registro que promete ser histórico.

Ahora bien, el caso de este vínculo no es el único que habla de la profunda identificación entre ambos bandos. En la actualidad, Jaime Torres está en las bateas con una apuesta innovadora pensada y producida por Gustavo Santaolalla, músico establecido en Los Angeles que puede considerarse "uno de los principales impulsores" de la asociación entre rock y folklore. Esta visión ilimitada de Santaolalla tiene su origen en los últimos años '60, cuando Arco Iris irrumpió en el por entonces incipiente panorama del rock argentino. Fue la primer banda que se permitió esa mixtura, sin contradecir las exigencias rítmicas de ambos géneros.

Luego de la recuperación democrática, en un contexto político que impulsaba la unidad latinoamericana y promovía la llegada de bandas de países vecinos como Quilapayún y Los Jaivas, Santaolalla no mermó esfuerzos para demostrar que el músico tiene que buscar su identidad más allá de las convicciones estéticas que abrace. Así fue que produjo la investigación que León Gieco desarrolló en De Ushuaia a La Quiaca, una obra que contempla las manifestaciones rítmicas de cada región de nuestro país, retratándolas con celo antropológico. 

La diversidad y la mixturación que embargan a los años `90, no llegaron a restarle legitimidad al trabajo que el productor más prolífico del pop latinoamericano realizó para el trío Divididos en el controvertido y exitoso La era de la boludez.
Por el contrario, la recreación a "lo Hendrix" de El arriero, de Atahualpa Yupanqui, y el giro autóctono que los ex-Sumo tomaron en gran parte de la obra (por ejemplo, en la zamba Huelga de amores) entusiasmó a los folkloristas y dejó mal parados a todos aquellos que se aferraban a la paralizante dicotomía "tradicionales versus innovadores".

Una fusión mágica

"Al Mono Villegas le gustaba nuestra música. Y nosotros moríamos por él. Por su lucidez, su locura creativa, su talento musical. Estábamos ligados por algo mágico".
La referencia corresponde al saxofonista Ara Tokatlián, quien reunió a Arco Iris en los primeros '90, al margen de las iniciativas de Santaolalla. La confesión resume de alguna manera el sentimiento hacia los referentes de nuestra música tradicional de los jóvenes que, desde la segunda mitad de los '70, se animaron a asimilar las innovaciones jazzísticas de Keith Jarret o Chick Corea. Cabe aclarar que el jazz estaba homologado al rock, por cuanto a nivel internacional los exponentes de este último género estaban sumidos a un vértigo experimental que les permitía anexar expresiones rítmicas variadas.

En Argentina, los adolescentes jazzeros (haciéndose eco de esa tendencia globalizante) decidieron experimentar con el tango y el folklore, siguiendo el camino iniciado por el incansable Lito Nebbia. ¿Por qué? Según Lito Vitale, paradigmático en el arte de mixturar, porque "para crecer en libertad debemos derribar las fronteras de la música y estimular en los jóvenes una actitud artística frente a la vida, para atacar uno de los males de nuestro tiempo: la deshumanización".

"Es necesario _prosigue el ex miembro de MIA_ retomar la búsqueda artística que comenzaron Spinetta con Almendra, con temas que recogían las voces ciudadanas a través del bandoneón; Arco Iris, Aquelarre o Litto Nebbia, siempre dispuestos a hacerse eco de expresiones urbanas o folklóricas. El rock se tomaba en aquellos años esas libertades, era más atrevido. Hoy, apenas conserva cierta irreverencia, pero no llega a ser audaz artísticamente".

Hasta aquí enumeramos casos en los que rockeros hicieron concesiones en favor del folklore. Pero también se dió _y se da_ el caso inverso. Folkloristas que tienen una actitud de rock en escena e incorporan variantes rítmicas de avanzada para que su mensaje se torne más intenso. El artista que más se acerca es Peteco Carabajal, a cuyos actos en vivo no sólo concurren los amantes de la chacarera sino también los seguidores de bandas como King Crimson o Van Der Graaf Generator, porque el "Peteco" se permite realizar en vivo una apuesta lúdica con patrones rítmicos ajenos a todo convencionalismo. Su carácter de "mente abierta" del folklore le permitió al ex miembro de los Músicos Populares Argentinos (agrupación que inyectó ideas de renovación en el folklore de la mano de Jacinto Piedra, Verónica Condomi, Mono Inzarrualde y Chango Farías Gómez) prestar su arte para el último disco de Pappo, otro que no comulga con el separatismo rockero.

Redondeando porqué el folklore y el rock siempre fueron de la mano se puede argumentar que, más allá de que _hoy_ cualquier iniciativa ecléctica es sospechada de exótica o new age, ambos géneros siempre intentaron subvertir un discurso musical hegemónico, tradicionalmente abastecido de los ritmos de moda foráneos y descomprometidos.

Germán Arrascaeta


Historia del Rock Argentino - Charly Garcia Publico Say No More-Constant Concept




Córdoba, República Argentina. Viernes 25 de octubre de 1996.


PUBLICO UN NUEVO DISCO 


Oh, el amigo Charly

A veces Charly García parece haber dejado atrás los desbordes escénicos en los que incurre periódicamente. No obstante, no ha cambiado su costumbre de transitar los bordes del negocio del rock, sin amoldarse a sus irregulares motivaciones para ofrecer conciertos o gestar nuevos discos.

Aún así, esa actitud no le fue impedimento para publicar Say No More-Constant Concept, la placa que grabó en España e Inglaterra con Andrés Calamaro y el ex "Manal" Claudio Gabis como invitados. Mientras su eterno rival estético, Luis Alberto Spinetta traslada a la prensa el pánico y su obsesión por grabar un disco para una empresa multinacional, García se las para mantener su independencia de criterio artístico y su volátil figura sin que las empresas discográficas hieran sus impulsos. Incluso cuando decidió terminar con el contrato con la etiqueta nipona-norteaericana, se despachó con un disco en el que ni sus propios padres hubieran confiado _recordemos que el LP de covers, Casandra Lange, llevaba uno de los apellidos de sus progenitores.
García representa desde la música popular argentina, lo que Diego Maradona refleja desde el balompié nacional. Aunque de distintas extracciones, ambos sacudieron la marea alta y la marea baja de las costas del país provocando olas que cruzaron hasta la Cordillera de Los Andes. Ambos se sentaron en el muelle de las tormentas político-sociales, y aspiraron las contradicciones y los placeres que permite la vida a full desde el Tercer Mundo. Pero en tanta semejanza, en ese rosario de actitudes extremas que los mantienen como secerdotes de su religión, hay un pequeño infierno que los separa. Uno es alto y frágil, el otro es petiso y fuerte. Quizá esa altura le permitió a Charly resolver su conducta con el poder de un modo intransigente. O posiblemente solució la cuestión a través de canciones emblemáticas.
Es probable que Diego no tuviera más remedios y palabras para escribir su balada con el poder a través de cambiantes asociaciones, adhesiones o críticas al gobierno. Pero más allá de todo _de las copas mundiales y de los trofeos discográricos que constituyen Clics modernos y Parte de la religión_ Maradona y García debieron efectuar sus rsepectivas destilación de la pena y de la euforia. Abos celebraron efemérides en los últimos días. Y a la luz y claroscuros de lo actuado, uno se acuerda de León Gieco y dice "sólo le pido a Dios / que no me abofeteen la otra mejilla". O más bien no les pedimos nada. Sólo la buenaventura.


viernes, 14 de junio de 2024

Gesell Rock 2005 - ¡Ahora Podes Volver a Escucharlo Acá!

 



Ayer sucedió la magia, la de abrir cajas llenas de DVD´s llenos de datos y ponerlos en la PC para ver que tienen, en medio de la búsqueda aparecieron los audios, de los que alguna vez fue el Festival Gesell Rock, mas precisamente su primera edición, la de enero del 2005.

El Festival se llevó adelante menos de un mes de la “tragedia de Cromagnon”.

Encontramos una carpeta con los recitales trackeados y ordenados por día, lo cual es una evidencia de que en el pasado cuando grabábamos un recital al otro día nos tomábamos el tiempo y el trabajo de ordenarlos.

Actualmente debemos confesar que muchas veces nos da bastante “fiaca” sentarnos a trackear los recitales, pero ese es otro tema.

¿Qué encontramos? Ni mas no menos que los recitales de La Bersuit, León Gieco, Ataque 77, Catupecu, Babasónicos, Charly García y Las Pelotas, todos estos grupos y solistas tocando en un momento altísimo de sus respectivas carreras.

Con el objetivo de tener una copia que nos sirva de respaldo, es que hemos decidido subir los audios a la página de Archive.org, ya que allí nos gusta la forma en que podemos organizar nuestros archivos.

 

Antes de compartir los audios, vamos a copiar y pegar una breve reseña de los que fue el Festival, ya que también la idea del blog no es solo compartir recitales sino también su historia y contexto.

 

Se trató del primer evento masivo de música después de la tragedia del 30 de diciembre en República Cromañón, de hecho Callejeros se iba a presentar en el cuarto día de festival.

Fue promocionado por su seguridad, que abarcó la imponente presencia de los bomberos, la Policía, la Cruz Roja y una organizada serie de medidas preventivas. Todo estuvo listo para garantizar cuatro jornadas de rock a pura fiesta. Y así fue.

Por el autocine de Villa Gessell, pasaron un promedio de 12 mil personas por noche que vibraron al ritmo de 34 bandas y solistas. La Bersuit, Andrés Calamaro, Charly García, León Gieco, Catupecu Machu y Las Pelotas, fueron, entre otros, los ejes de un festival que sin duda marcó el regreso del rock a la escena.

 

DIA 1

Concierto de apertura a puro rock

Gran expectativa, promesas cumplidas, todo salió en orden. En un clima tranquilo y familiar, la primera jornada del Gesell Rock arrancó a las 17 con el turno de las bandas invitadas Vía Varela, la Zurda, Pier y No te va a gustar. El plato fuerte llegó a las once de la noche cuando Andrés Calamaro subió al escenario a cantar junto a La Bersuit.

Minutos antes, la música se detuvo y un momento especial se generó cuando Cordera hizo referencia a la tragedia de Cromañón. “Muchas veces nuestros festejos coquetearon con la muerte, pero nunca creímos que eso iba a hacer perder amigos”, dijo el cantante de pijamas. Y sentenció: “Gracias a ustedes por perder el miedo y estar acá”. La gente aplaudió y siguió la fiesta.

Todo terminó casi a las dos de la mañana bajo un cielo estrellado y un frío intenso, que de ninguna manera logró bajar la temperatura interna del festival.

 

La segunda jornada cumplió con la premisa de abordar diferentes géneros del rock. Abrió con el power trio de punk-rock El Otro Yo y se extendió hasta la madrugada con más variantes aportadas el cuarteto Attaque 77, Almafuerte, los plirítimicos Arbol , Karamelo Santo y el cierre de León Gieco.

Por el autocine de Villa Gessell, pasaron un promedio de 12 mil personas por noche que vibraron al ritmo de 34 bandas y solistas. La Bersuit, Andrés Calamaro, Charly García, León Gieco, Catupecu Machu y Las Pelotas, fueron, entre otros, los ejes de un festival que sin duda marcó el regreso del rock a la escena.

 


DIA 2

En la variedad está el gusto

Definitivamente la segunda jornada del festival cumplió con la premisa de encarar diferentes abordajes del género rockero. El encuentro, que contó con la participación de 12 mil personas abrió con el power trio de punk-rock El Otro Yo y se extendió hasta más allá de las 2 de la mañana con más variantes aportadas el cuarteto Attaque 77, Almafuerte, Carajo, Cabezones, los plirítimicos Arbol y Karamelo Santo.

Tras la sólida actuación de Attaque y aunque ya con menos gente en el predio, León Gieco fue el artista que logró aglutinar a un público que vibró con canciones como "Madres del dolor", "Orozco" y una sentida versión que hizo solo en guitarra con Ciro Pertusi (cantante de Attaque) de la bella "La colina de la vida", entre otros.

"A los chicos perjudicados en Cromañón, por el derecho a la vida, por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y la fundación H.I.J.O.S, no al indulto, cárcel a todos los genocidas", dijo Gieco antes de arrancar con los acordes del inevitable "Sólo le pido a Dios", con el que finalizó un impecable show de una hora.

 

En la tercera jornada del festival, Catupecu Machu hizo saltar a las 13 mil personas que acudieron al autocine de Villa Gesell. Para el cierre Charly García dio una lección de rock sinfónico.

Por el autocine de Villa Gessell, pasaron un promedio de 12 mil personas por noche que vibraron al ritmo de 34 bandas y solistas. La Bersuit, Andrés Calamaro, Charly García, León Gieco, Catupecu Machu y Las Pelotas, fueron, entre otros, los ejes de un festival que sin duda marcó el regreso del rock a la escena.



DIA 3

Una lección de rock

Sin duda, Charly García dio una lección de rock argentino en la tercera jornada del festival. Tras una larguísima grilla por la que pasaron bandas como Babasónicos, Catupecu Machu y Miranda, entre otros, Charly irrumpió en el escenario sobre la 1.30 de la madrugada y brindó un show excelente en el que profundizó su concepto sinfónico.

El legendario de bigote bicolor, acaparó la atención de las 13 mil personas que colmaban el autocine. Secundado por el terceto chileno que suele acompañarlo y un trío de cuerdas, logró acaparar la atención de un público notablemente sereno. "Así me gusta, no vuela una mosca, no parece un festival", dijo asombrado por el clima armonioso que primó en el recital y que se respiró desde que arrancó el Gesell Rock.

La única banda que hizo despegar a la gente del piso fue Catupecu Machu que, aunque padeció de algunos problemas de sonido, se impuso con su poderosa perfomance y logró el pogo más grande del evento rockero con su siempre efectivo "Dale".

Los hermanos Ruiz Díaz dejaron claro que no les interesa la eterna disputa entre grupos y rechazaron un cántico de la gente que los enfrentaba a la banda pop Miranda que había tocado antes.

El reggae y la música jamaiquina también se hicieron presentes de la mano de Los Cafres, que dieron un show impecable y la agrupación instrumental Dancing Mood, que logró arrancarle aplausos a un público algo indiferente en principio, pero respetuoso.








DIA 4

El último día estuvo marcado por un emotivo cierre en el que se evocó a Callejeros. El público vibró al ritmo de uno de sus temas como si la banda estuviera presente. Para el final, Las Pelotas clausuraron el festival a pura fiesta

La última noche del festival estuvo marcada por la evocación a Callejeros que originalmente estaba pautado para ese día. Alrededor de las 23, en las pantallas de video ubicadas a los lados del escenario se colocó la leyenda: "La banda Callejeros tendría que estar hoy acá y no está. Hagamos de cuenta que hoy están todos. No olvidar, siempre resistir" y seguidamente se proyectó el video del tema de "El nudo" que la gente cantó y bailó como si estuviera ocurriendo durante un show del conjunto oriundo de Villa Celina. Luego, después del festivo y caliente set a cargo de los siempre efectivos Kapanga, los polirítmicos uruguayos de La Vela Puerca manifestaron "el rock uruguayo no es ajeno a la tragedia y también está de luto".

A su turno, Las Pelotas salió a escena y exhibió otras formas de relacionarse fuertemente con la audiencia: Desde la intimidad de la canción "Será" a los reggaes "Saltando" y "Solito vas" y de allí al rock denso de "Bombachitas rosas" y "Esperando el milagro".

Hacia el final, el combo también liderado por Germán Daffunchio, estrenó el bello tema nuevo "Hoy me desperté" y, como remate de dos horas de impecable recorrido, se despidió con "Cinco magníficos" y "El ojo blindado", uno de los hitos de Sumo. La presentación de Las Pelotas se subió así al podio de destacados del evento gesellino que logró reunir a mas de 40 mil personas en cuatro jornadas, a pura fiesta y sin incidentes".




Ahora sí, si llegaste hasta acá es señal de que te mereces volver a escuchar el Gesell Rock.


Día 1 - La Bersuit

Día 2 - León Gieco

Día 2 - Attaque 77

Día 3 - Catupecu

Día 3 - Babasónicos

Día 3 - Charly García

Día 4 - Las Pelotas



Fuentes: https://elbondi.com/new-site/old-bondi/cobertura.php?id=314




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